El Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó un cambio en la metodología utilizada para medir la actividad turística que impacta significativamente en la interpretación del déficit en la balanza turística. La novedad reside en la diferenciación entre consumos digitales y compras online realizadas en el exterior, y los gastos vinculados directamente a los viajes.
Con esta nueva clasificación, se redujo en aproximadamente un 20% el gasto atribuido al sector turismo, lo que a su vez mejora la percepción de los ingresos generados por el turismo receptivo. El ajuste estadístico busca desmitificar la creencia de que el turismo es un factor que provoca una fuga considerable de divisas.
Según el BCRA, este cambio no representa una variación real en el volumen de la actividad turística, sino que aporta una medición más precisa y ajustada a la realidad económica. De esta manera, se observa que menos dólares se destinan a gastos turísticos en el exterior y que los ingresos por visitantes extranjeros tienen un peso mayor al reportado anteriormente.
El anexo denominado “Tarjetas y viajes”, incorporado en los informes oficiales del Banco Central, permite identificar con mayor claridad los egresos que corresponden a viajes y aquellos que involucran consumos no turísticos, tales como ropa adquirida en tiendas online del extranjero o suscripciones a servicios digitales como Spotify y Netflix. Esta distinción corrige una sobreestimación que inflaba el déficit del sector y generaba diagnósticos erróneos en el debate económico.
Impacto en la balanza turística y percepción pública
Entre 2011 y 2021, Argentina acumuló un déficit en la balanza turística cercano a los US$ 23.500 millones. Sin embargo, el ajuste metodológico indica que una parte considerable de ese monto estaba sobredimensionada. Por ejemplo, en 2024 se había reportado un déficit de US$ 5.688 millones, cifra que ahora resulta menor bajo la nueva forma de medición.
La imagen negativa del turismo como uno de los principales causantes de la fuga de dólares se remonta a la gestión de Guillermo Moreno y se profundizó durante la etapa de controles cambiarios estrictos. Agencias de viajes y operadores turísticos venían reclamando que la balanza estaba mal calculada, dado que no todo lo que se registraba como egreso correspondía a viajes propiamente dichos.
Con la actualización estadística, esta discusión parece haber quedado zanjada. Aunque el ajuste no modifica la actividad real del sector, sí mejora su posicionamiento ante la opinión pública y los responsables de la política económica, quienes ahora cuentan con datos más fieles a la realidad.
Repercusiones para el sector turístico
El sector turístico celebra que, al menos en las estadísticas oficiales, el turismo deje de aparecer como uno de los principales responsables del drenaje de dólares. Este cambio puede contribuir a una visión más equilibrada y favorable para la promoción del turismo nacional e internacional.
El sinceramiento estadístico representa un avance en la calidad de la información económica y abre la puerta para un análisis más profundo y realista sobre el impacto del turismo en la economía argentina.